miércoles, 3 de marzo de 2010

Holiday Inn Santo Domingo (2)

Cadena Holiday Inn construye hotel RD
(en construcción)
ver

SD. La cadena de hoteles Holiday Inn., construye un hotel en el centro de la capital, que promete ser uno de los más modernos y estratégicos por estar en el mismo centro de la ciudad, ubicado en la avenida Abraham Lincoln próximo a la Jacinto Mañón.

El moderno edificio cuenta con siete plantas, donde estarán las oficinas administrativas, así como confortables habitaciones.

El hotel está previsto a inaugurarse en los próximos meses y entre las comodidades que posee están un amplio parqueo, centro de convenciones, y de negocios. Se desconoce el monto de la inversión. DL se trató de conversar con los ejecutivos del hotel, pero fue imposible.

Tomado de Diario Libre
22.07.09

Holiday Inn Santo Domingo (1)

El Holiday Inn Santo Domingo, de Inverplata S.A., marca de Intercontinental Hotels Group -IHG- es un hotel de ciudad con 162 habitaciones y 20 suites, proyectado con las normas y requisitos habituales de la tipología Holiday Inn. Su arquitectura, en cambio, apuesta por una propuesta que reconoce el sitio y la ciudad, a tono con una cultura contemporánea idónea al espíritu del nuevo hotel de negocios.

El concepto es una barra perpendicular a la avenida Abrahan Lincoln, bien separada de los colindantes, en una lectura de “pieza colocada” sobre una plaza-plataforma. El vestíbulo, a doble altura, propone una experiencia que se traduce en “estar a la sombra en medio de la avenida” lo que fortalece su vocación de hotel urbano.

Recepción, restaurante, cafetería y salas de reuniones se ubican en planta baja, mientras que el bar lounge está en mezzanine, sobre el lobby y la avenida. El Fitness Center (gimnasio, sauna,masajes), la alberca y la terraza jardín -roof garden- culminan el edificio recreando un espacio lúdico con disfrute de la ciudad, las montañas y el mar.

El hotel se incorpora a una zona de la avenida Abrahan Lincoln que va tomando un carácter y perfil urbano de alta calidad y promete ser un nuevo centro de negocios que apuesta a la excelencia. El Holiday Inn Santo Domingo es toda una experiencia contemporánea.

Marquesina y plaza de entrada


Salón de Espera, Hotel Saratoga. San Diego de Los Baños. Cuba
imagen de referencia

Holiday Inn Santo Domingo, Santo Domingo, República Dominicana, 2008 (en construcción)
PROYECTO
Sánchez y Curiel, Arquitectos.
Andrés J. Sánchez y César Curiel, arquitectos
Plácido Piña, asociado al proyecto
Pablo De La Mota, colaborador asociado
William Guzmán, Rocío Marchena y Judith Reynoso, colaboradoras
Gina Calventi, Iluminación


CONSTRUCCION
Sánchez y Curiel, Construcciones

martes, 2 de marzo de 2010

Rancho Arriba 8, Casa de Campo (2)










ver Rancho Arriba 8, Casa de Campo (1). (proyecto)

Rancho Arriba 8, Casa de Campo (1)



3D estudios preliminares

Esta villa en Casa de Campo recupera la esencia de los fundamentos originales que sostenía el concepto propuesto por Bill Cox, a finales de la década de 1960, para un desarrollo referenciado e inspirado en la cultura popular dominicana.

Explora espacios libres, abiertos, sombreados e integrados al exterior con materiales modestos, y revela una notable economía de medios. Se apoya en una figuración tipológica filtrada a través de un lenguaje contemporáneo, pero regido por las normas y los códigos arquitectónicos en los que se basó el proyecto inicial de Cox para Casa de Campo.

Se saca partido a la organización del programa para volcar todos los espacios a un patio que, a modo de “plaza del pueblo”, vincula y relaciona todas las facilidades públicas y privadas -con el campo de golf- favoreciendo identidades propias. Se recupera la “enrramada de cana” aludiendo a un lugar bucólico, pero usada como un referente que organiza y “urbaniza” el patio.

Rancho Arriba 8, Casa de Campo, La Romana, República Dominicana, 2008 (en construcción)



PROYECTO


Sánchez y Curiel, Arquitectos.


Andrés J. Sánchez y César Curiel, arquitectos
Plácido Piña, asociado al proyecto
Juan Herrera, Esteban González, William Guzmán, Rocío Marchena, colaboradores




CONSTRUCCION


Sánchez y Curiel, Construcciones
Estudio PWP, Paisajismo

Aqua Loft Juan Dolio (3)














Aqua Loft, Juan Dolio (2)

(en construcción)






ver Aqua Loft, Juan Dolio. (proyecto)

Aqua Village, Juan Dolio

Cuando el Grupo Aqua planificó el desarrollo de Aqua Tower (Juan Dolio, 2007) la densidad admitía la construcción de seis unidades adicionales, pero el límite de altura y los linderos establecidos impedía incluirlas en el mismo edificio. El encargo requería completar el total de la densidad que las normas establecían y que disfrutaran, como un sólo condominio, de todas las facilidades de playa, alberca y gimnasio, así como el mismo estacionamiento y controles de seguridad. La propuesta fue construir, al otro lado de la calle, Aqua Village (Juan Dolio, 2008), un proyecto complementario, pero con su propia personalidad.

Aqua Village son seis unidades duplex agrupadas en dos bloques alrededor de una plaza de playa o atrio, en la tipología de cluster, análogo a un poblado -village-. Un modelo de agrupación que se había desarrollado antes en María Fernanda (Santo Domingo, 1985). Las viviendas tienen su propio patio privado y en el techo una terraza jardín, con pérgolas, para fomentar actividades al aire libre. El conjunto se completa con una facilidad comercial en la esquina que actúa como pivote de referencia, y estimula la vida comercial y la socialización de la calle.

La propuesta usa los mismos elementos arquitectónicos de Aqua Tower y Aqua Loft (Juan Dolio, 2008) como un distintivo de su estilo “vivir en la playa”, en armonía con su vecino de enfrente, pero a una escala apropiada a la acera norte de la calle principal del poblado de Juan Dolio. La entrada refuerza la condición de esquina y conecta directamente con la playa, en alusión y reforzamiento al sentido de propiedad de todo el conjunto.
Grupo Aqua.
Aqua Village, Juan Dolio, República Dominicana, 2008 (en construcción)

PROYECTO
Sánchez y Curiel, Arquitectos.
Andrés J. Sánchez y César Curiel, arquitectos
Plácido Piña, asociado al proyecto
Laura De La Mota, colaboradora asociada


CONSTRUCCION
Sánchez y Curiel, Construcciones

Aqua Loft, Juan Dolio (1)

Con el éxito y la experiencia que el Grupo Aqua había obtenido en Aqua Tower (Juan Dolio, 2007) el programa de requerimientos para su nueva inversión, a unos 200 metros al este, se redujo a unos pocos temas básicos y fundamentales. El nuevo proyecto debía tener el máximo permitido de apartamentos de dos dormitorios entre 90 y 125 M2, la mayoría con frente al mar y, de ser posible, mas unidades tipo loft que en Aqua Tower.
El resultado es una propuesta con 42 unidades (entre 89 y 128 M2), el máximo permitido, todos con frente al mar y todos dentro del modelo loft. De ahí Aqua Loft y su impresionante ritmo de adquirientes, aún antes de iniciar la construcción.
En la fase de proyecto, Juan Dolio tenía una normativa de menor densidad y una limitación en altura a seis pisos. El proyecto recurre a una tipología "Slabs" (Sherwood, Roger. Modern Housing Prototypes, 1978) de corredores públicos, muy usada por el Movimiento Moderno desde la L´unité d´Habitation de Marseille (Souilac - Mulhouse, 1950). Este modelo dió lugar a entrepisos de altura y media al mar (siempre manteniendo los seis pisos) y doble altura al norte, en la que se podía insertar una mezzanine o entresuelo (tipo loft).
La unidad tipo “split level”, para los apartamentos mas grandes, tiene doble módulo de fachada y el apartamento mas pequeño, el tipo“duplex” es de un módulo. Las áreas sociales están al sur con terrazas hacia el mar y las habitaciones al norte, frente al boulevard. La sección del edificio es un ensamblaje de ambos tipos de apartamentos alrededor de cada uno de los tres corredores públicos.
Aqua Loft debía tener una lectura distinta, pero asociada a la arquitectura y estilo de vida propuesto por Aqua Tower y el Grupo Aqua. El proyecto se reduce a un bloque simple que exprese su naturaleza y conecte con el lugar y su emplazamiento. Al sur, hacia el mar, todo es vidrio con amplias terrazas de celosías de madera y espacios a la sombra; al norte, desde el boulevard de Juan Dolio, es una pieza abstracta y sólida, casi espartana, de lectura rápida y sin reconocer las unidades o los entrepisos.
Aqua Loft apuesta a una arquitectura tipológica tropical, enraizada en el lugar y con absoluta economía de medios.
Grupo Aqua.
Aqua Loft, Juan Dolio, República Dominicana, 2008 (en construcción)
PROYECTO
Sánchez y Curiel, Arquitectos.
Andrés J. Sánchez y César Curiel, arquitectos
Plácido Piña, asociado al proyecto
Pablo De La Mota y Emilio Olivo, colaboradores asociados
CONSTRUCCION
Sánchez y Curiel, Construcciones

Arquitectos iberoamericanos Siglo XXI


El Banco Nacional de México a través de Fomento Cultural Banamex, A.C. auspició “Arquitectos iberoamericanos Siglo XXI” en el que “la historiadora del arte Louise Noelle ha coordinado una cuidadosa selección de exponentes iberoamericanos que reflejan las tendencias constructivas practicadas por éstos durante los últimos 50 años”. Una edición de verdadero lujo, pero con contenido.

Omar Rancier fue el responsable de los ensayos sobre los arquitectos del Caribe, que también incluyen de Puerto Rico a Segundo Cardona y Andrés Mignucci. Roberto Segre, en cambio, escribió el texto sobre Gustavo Moré.


La arquitectura a través del conocimiento.

Plácido Piña nació en 1945 en La Vega, un pequeño pueblo capital de la provincia del mismo nombre, al norte de Santo Domingo, preciado por su aporte a la cultura y al deporte dominicano; dos de las pasiones que abrazará el futuro arquitecto al transcurrir del tiempo. Es posible afirmar que su obra se referirá, en ocasiones, a la arquitectura “vegana” que conoció desde niño, aunque él se reconozca mas urbano por haber viajado a los once años de edad a Santo Domingo para estudiar la secundaria, lejos de la vigilancia que el régimen de Leonidas Trujillo sometiera a la familia Piña en su ciudad natal por haber sido su padre parte de un movimiento opositor al tirano. En la capital cultiva un amor por la ciudad como expresión de vida caminando por las calles de Gazcue, un barrio de principios de siglo XX, con casas solariegas, grandes jardines y un arbolado urbano excepcional, y por las calles de la Ciudad Colonial, con sus fachadas urbanas corridas y sus monumentos.

Entra a la carrera de arquitectura de la entonces Universidad de Santo Domingo no por vocación sino por solidaridad con sus amigos que entraban a la Escuela de Arquitectura y se graduó en 1970, luego de un año de trabajar con algunos de los principales arquitectos del pais. Es galardonado con el Premio del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia) otorgado al mejor estudiante de arquitectura de su generación.

En su formación profesional ha identificado dos grupos de profesores que le dejaron esa pasión por la arquitectura, la historia, las artes y la técnica: un primer grupo, el “Eje Italia”, compuesto por Rafael Calventi, Víctor Bisonó, Manuel Salvador Doi Gautier, de formación italiana, que le trasmiten la noción de la historia y el humanismo como instrumentos de diseño; el segundo, de formación norteamericana, especialmente Fred Goico, de la Universidad de Pennsylvania -la escuela de Louis Kahn-, con quien trabaja entre 1970 y 1971, Él le enseñó el oficio de la arquitectura y la relación del conocimiento técnico con el diseño del espacio arquitectónico, como un sistema integral que hace posible que el edificio funcione. Además, la formación “kahniana” de Goico le proporcionó otra sensibilidad diferente a la clásica europea, una estética trabajada desde el espacio y sus relaciones operativas y técnicas, y la poesía -el espacio y la luz de Kahn- que se desprende de esto.

Esas dos visiones la sintetiza en el periodo de trabajo en la oficina de Rafael Calventi (1972-1977) , quien a pesar de ser el miembro más prominente del “Eje Italia”, había colaborado en las oficinas de Ieoh Ming Pei en los Estados Unidos y por lo tanto compendia las dos aproximaciones. Con Calventi participó en los mas importantes concursos de diseño de la época, en un medio poco dado a los concursos, y ganando el de la sede principal del Banco Central de la República Dominicana, donde colaboró en el diseño del auditorio, uno de los edificios paradigmáticos de la arquitectura de la segunda generación arquitectos modernos dominicanos.

Hacia 1977 fundó su propia firma: P. Piña y Asociados. Ese mismo año ganó el concurso de diseño para el edificio sede del Banco Hipotecario Dominicano (BHD), junto con Harry Carbonell, el que finalmente no se construye porque el banco cambió el sitio original por uno más urbano. No obstante, Piña rediseña el proyecto, el cual responde certeramente al emplazamiento y en el que logra manejar, hacia el interior, la fría escala corporativa con unas vigas que cruzan el gran espacio del lobby, reduciéndolo a dimensiones mas humanas.

Una de las cualidades de Plácido Piña es ser capaz de integrar un pensamiento lúcido y contemporáneo a sus propuestas de diseño. Siempre informado de las vanguardias, su arquitectura ha sido influenciada por estas, sobre todo en el pabellón deportivo del Santo Domingo Country Club (1980), con Harry Carbonell, que enfrenta por primera vez la arquitectura dominicana con la postmodernidad. A pesar de que ha declarado no ser postmodernista “es mejor hablar de actitudes que de estilo”(1) , es quizás el mejor representante de lo postmoderno en su país. Sin embargo, su búsqueda expresada en una serie de obras de excelente factura y apoyada en un pensamiento conceptual muy sólido, ha transitado no sólo por la posmodernidad, sino también por el neoracionalismo en el Edificio BHD y el regionalismo crítico casa de campo La Cuaba,(2) diseñada con Andrés Yuyo Sánchez y César Curiel, dos miembros de su estudio. Justamente, otra cualidad de este arquitecto es que ha hecho escuela desde el taller de diseño y, en muchas ocasiones, su estudio se ha convertido en un espacio de formación de jóvenes profesionales, en momentos en que las academias de arquitectura dominicanas estaban en retirada conceptual.

Su trabajo ha buscado un ideal caribeño, que se expresa desde una visión de puertas abiertas al conocimiento; es la búsqueda de una arquitectura propia, aunque gusta decir que “la arquitectura dominicana es la que se hace en la República Dominicana”. El conocimiento de la realidad del Caribe Español,(3) le ha permitido convertirse en el eje de un grupo de arquitectos del Caribe (Fernando Salinas y José Antonio Choy de Cuba, Luis Flores de Puerto Rico, Gustavo Torres en Martinica, entre otros) que han consolidado una arquitectura regional caribeña que supera cualquier posible dependencia a las tendencias primer mundistas.

Las últimas obras de Piña recorren otros caminos y se entroncan con una visión más racional de una arquitectura corporativa que siempre trata de humanizar y un trópico caribeño que pretende interpretar desde la contemporaneidad. Haciendo uso de su erudición, las referencias van desde una versión caribeña de la arquitectura moderna en la Tienda Domus, un prisma puro horadado, hasta el racionalismo de Giuseppe Terragni en la Casa del Fascio en Como, Italia, presente en el Centro Tecnológico del Banco de Reservas. Sus trabajos de acompañamiento a las exploraciones caribeñas de las casas de campo, desarrollados con Sánchez y Curiel, son una muestra de exquisitez arquitectónica que reconocen nuestra cultura, nuestro clima y sus espacios, al mismo tiempo que incorporan unas secuencias espaciales totalmente contemporáneas a la concepción de la arquitectura antillana. Su aproximación a lo urbano se lee en sus emplazamientos, que reconocen el sitio y aportan un valor agregado a la ciudad, como la plaza-jardín de la Tienda Domus, la reafirmación de la esquina en el BHD o la fachada urbana que compone en el Centro Tecnológico Banreservas.


Centro Tecnológico del Banco De Reservas

La propuesta del Centro Tecnológico del Banco de Reservas parte de transformar un antiguo edificio de oficinas estatales emplazado en la avenida Jiménez Moya. El inmueble se localiza al norte del Centro de los Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo, antigua Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, y uno de los centros históricos modernos más importantes del Caribe que aloja algunas de las piezas paradigmáticas de la arquitectura dominicana diseñadas por Guillermo González Sánchez, el arquitecto de la modernidad dominicana. El concepto de esta edificación fue tejer una relación entre La Feria y el antiguo edificio de la CDA, una magnífica pieza neoracionalista diseñada por William Vega y Fernando Ottenwalder en los años ochenta.

La estrategia fue mantener la modulación evidente del edificio de Vega y Ottenwalder y rescatar la continuidad con La Feria en términos de escala, materiales (abandonado por restricciones en el presupuesto) y sobre todo en la visión del racionalismo italiano expresado en las referencias a la Casa del Fascio de Terragni que aparecen desdibujadas en el edificio de la Secretaria de Trabajo, en la Feria. Piña asume esa influencia y la trabaja sensiblemente en la fachada de su edificio; la atempera entonces con el gesto de unir la nueva edificación con el edificio de Vega y Ottenwalder, trabajado por el equipo técnico el Banco de Reservas, con un pórtico que proporciona escala humana al primer plano entre las dos edificaciones; allí sorprende con una alusión al cine, incorporando una serie de monolitos negros que se asocian con el monolito de la cinta de Stanley Kubrick, 2001: Odisea del Espacio y que representa la actitud del hombre frente al conocimiento, quizás el principal tema su arquitectura.

La intención de relacionar este proyecto con La Feria se expresa además con una de las decisiones más controversiales del proyecto: cambiar la arborización existente de por una serie de palmas reales, que no dan sombra en una ciudad donde el sol del trópico golpea fuertemente. La idea subyacente fue la de marcar una transformación en el paisaje que indicara el inicio de la avenida Jiménez Moya, para diferenciarla de la evenida Winston Churchill, su continuación, y de esa manera asociarla con la arborización del Centro de los Héroes.

El proyecto se completa con un edifico de estacionamientos en la parte posterior y con un elemento que contiene todos los equipos técnicos de la institución bancaria; este no es percibido en el diseño, como un ejemplo de la no-expresión de los servicios tecnológicos contemporáneos, digitales y electrónicos, frente a la expresión tradicional moderna de la función propia de la época de la maquina.


La Catalina

El método de trabajo de P. Piña y Asociados se basa en lo que el propio Piña llama un “estudio horizontal”, que permite la participación de todos al mismo nivel y propicia un proceso dual crítico-formativo; esto ha favorecido ese accionar paralelo a las academias en determinados momentos, y admite un ejercicio crítico continuado que se expresa en un enriquecimiento de la producción de los proyectos del estudio. Un ejemplo de este método de trabajo es La Catalina, una hermosa casa de campo situada en una colina que domina una plantación de naranjas en el sitio llamado La Cumbre, sobre la Autopista Duarte que comunica Santo Domingo con la zona del Cibao.

En este proyecto, en el cual participaron los jóvenes arquitectos Yuyo Sánchez y César Curiel, se explora una serie de temas que son recurrentes en Piña: el de la casa de plantación, como generador de una tipología caribeña, y el del claustro cisterciense, como propuesta de ordenación espacial, referido a su desarrollo histórico y tipología conventual, como a su reinterpretación moderna en el Convento de la Tourette de Le Corbusier.

Dentro de una rigurosa cuadrícula de 3 x 3 metros se resuelven todas las relaciones espaciales que articula un patio o claustro conventual dominado por una alberca y donde se comunican todas las dependencias de la casa. Organizadas en una estricta secuencia funcional, se inicia con una entrada de gesto minimalista, dominada por un alto pergolado de madera que nos recuerda alguna de las obras de Luis Flores en Puerto Rico -evidencia de esa conexión caribeña-, que se conecta a uno de los lados del claustro y termina en una dramática perspectiva que se vuelca sobre una impresionante vista de la plantación de naranjas y las montañas en lontananza.

Los detalles la completan: la estructura de madera rigurosamente modulada; la utilización de piedras del sitio que conforman una base que dan continuidad al emplazamiento, el tratamiento de los cuartos de baños, sobre todo el de la habitación principal, que trasciende su utilidad higiénica para convertirse en un mirador privilegiado; y las puertas de pivote central que de nuevo llevan al Puerto Rico de Henry Klumb.

En suma, Plácido Piña ha encontrado su arquitectura a través de una búsqueda en el conocimiento, demostrando la relación entre el intelecto y el accionar de diseño.

Notas.
  1. Omar Rancier, Historia de un Edificio: BHD. Hoja 15 de Arquitectura, El Nuevo Diario. 9 de agosto de 1982; y “100 Hojas de Arquitectura” Grupo Nuevarquitectura Editora Taller, 1984.
  2. Roberto Segre entiende que la Cuaba es la mejor muestra de regionalismo critico en el Caribe.
  3. Ha recorrido en bicicleta, una de sus pasiones deportivas -actualmente es el velerismo- que reivindica el pasado deportivo de su ciudad natal, casi la totalidad de la ciudad de La Habana. Tuve la experiencia de recorrer las calle de Ponce en Puerto Rico con un Plácido ávido de conocer esa arquitectura que se repite, en la ciudad dominicana de San Pedro de Macorís, como Antonio Benítez Rojo en La Isla que se repite, 1998.
Pags. 402-413, tomo II
Arquitectos iberoamericanos Siglo XXI. Introducción Louise Noelle, editora.
2006. Fomento Cultural Banamex, A.C. México.
ISBN 968-5234-52-2 Obra general

Liceo Boca de Lobo, La Vega






Idea….
En un juego de construcción, la forma se enhebra a partir de la yuxtaposición y superposición de piezas simples.

La facilidad en la composición proviene del mismo tamaño de las piezas y la identificación final de cada una de ellas, formando ya un solo conjunto, de ahí proviene el color.

La percepción espacial del niño es distinta; su punto de vista es claramente inferior a la del adulto y su cabeza erguida percibe perspectivas distintas que amplían su relativa dimensión.

El carácter abierto y fluido de la materialización de los limites contribuye a una experiencia de relación y no de ensimismamiento.

La idea de Aula.
La idea es hacer una escuela jardín, donde las aulas estén integradas al espacio exterior. La relación espacial creada por la utilización de las dos alturas está muy relacionada con la idea de espacio de aprendizaje con el de los juegos; como si fuese el mismo espacio en extensión, se pretende estar en él, y no sólo ver el jardín.

Así, el aula permite, con buen tiempo, duplicar su tamaño en el patio como superficie de juegos y aprendizaje. Con la lluvia, sol, y viento, la galería proyectada les posibilita una conexión interior y un ámbito de actividades, libre de mesas, próximo al patio de tierra y a la luz natural directa. La intención es adaptar las aulas a las diferentes situaciones que se pudiesen lograr con su uso.

Se establece una relación directa con el suelo y con el cielo en su sección. Gracias a la doble iluminación, las aulas se proyectan con profundidad y en proporción muy adecuada para sus actividades, dotada de ventilación cruzada y vistas por sus lados al ambiente que les rodea, y al cerro que en el horizonte se percibe.

El concepto es proyectar el aula como un espacio abierto e integrado en su entorno y naturaleza como un espacio en el propio jardín.

Estructura y espacio.
El concepto de la construcción es crear una extensa plataforma ejecutada con su vigas de hormigón de canto sobre las zapatas, y/o pilotes si fuese necesario, de manera que configurase una base firme sobre la que disponer la estructura de muros de carga del proyecto. Dichas vigas, que servirán a su vez de apoyo a las placas de las losas aligeradas, estarán dispuestas formando una malla donde se apoyen las columnas y muros, de modo que se ahorraría tener que hacer una zapata corrida de todo el recinto construido.

Aprovechando la actuación del plano horizontal bien nivelado de un suelo sin barreras, todo lo que no fuera un espacio docente (servicios, anexos de cocina) se agrupó en la parte frontal derecha del lote para tener un fácil acceso.

La construcción de estas plataformas se hace visible en la fachada de las plantas del edificio en la base de hormigón blanco sobre la que apoya los grandes ventanales de persianas y lamas de aluminio de la escuela-jardín, esto permite que la linealidad, la cornisa y la horizontalidad de la estructura deseada puedan llevarse a cabo con precisión en su ejecución. A pesar de tener básicamente dos niveles, en su planteamiento de 16 aulas, la estructura tiene una gran relevancia, porque no se trata de un edificio que se proyecta y al que la estructura se adapta, sino que sucede de modo inverso. El espacio se vincula al sistema de construcción.

Se hace una reflexión acerca de cómo hacer que los límites vayan cerrando o acotando cada interior, pero dejándolo siempre en relación y continuidad con el resto.

“La idea de hacer una escuela jardín… donde las aulas estuvieran integradas en el espacio exterior”….
Los cerramientos exteriores de las galerías y espacios comunes, los corredores de lamas de colores verticales por un lado y lamas horizontales, movibles, por el otro, acentúa la impresión de continuidad, de tal modo que la luz se plantea de forma homogénea entre los tres cuerpos de la escuela, sin cerramientos opacos en dirección transversal, tratando de construir un espacio continuo

Circulaciones interiores y exteriores.
Cuando se accede a los espacios comunes y galerías existe la sensación de estar circulando ya por el espacio de las aulas. Se intenta evitar la dualidad de que la galería o espacio común sea una cosa y el aula otra. Obviamente debe haber una clara diferencia entre ambos, como su comportamiento acústico. Es un valor sustancial integrar las circulaciones interiores y exteriores tanto a las galerías y espacios comunes, como a los patios; lo que ha sido una decisión esencial en el desarrollo de la propuesta.

Los patios son también espacios de circulación exterior de un edifico, como en las arquitecturas educativas del Renacimiento o del Barroco, en ciudades como Salamanca y Oxford, en donde se accede a las aulas desde el espacio exterior. Un concepto hermoso del que aquí se aprende.

Se piensa en los espacios de circulación interiores en un proyecto educativo son esenciales para evitar que sean fríos o solo funcionales y que se integren en los propios espacios docentes y de aulas.

La luz anima la arquitectura y también a las personas. Los corredores al sur con frentes de lamas localizadas que dejan pasar la luz natural difusa por las celosías, aporta al interior la mezcla de luz cálida con el norte. El encuentro de estas iluminaciones sombreadas tiene una intención relevante, vital, en el objetivo de esta escuela-jardín en el trópico: estar bien en un espacio, estar confortable y fresco.

…“ El desarrollo de aulas en dos niveles, permite cualificar su sección, es decir, establecer una Relación más directa no solo con el suelo, sino sobre todo con el cielo”….
Referencias como la Tourette de Le Corbusier, en la luz del claustro central y de circulación en el patio, y cómo esa luz es tratada de manera intensa; las magníficas texturas iluminadas cenitalmente de los pasillos en la obra de Bagsvaerd de Jorn Utzon; o la transparencia en la adecuación del Palacio Ca Foscari de Carlo Scarpa, que se construye con celosías que dejan entrever los canales de Venecia; o las celosías de luz contrastada de Luís Barragán, Eladio Dieste y César Portela, tan lejos de ser soluciones de fachadas comprometidas sirven de inspiración y referencia.

Todos estos espacios son de circulación e impresionan profundamente porque se hacen de luz y con presencia de su mundo exterior, llegando a incorporar prácticamente espacios a dobles alturas y a patios interiores. En la propuesta se integra interior y exterior, circulaciones, aula y jardín, en esa idea esencial de humanidad y naturaleza.

Proceso y Materialización.
El conjunto ha sido resultado de un proceso de adición. El hecho de poner una serie de aulas unas junto a otras ya es el tema: El conocimiento de lo que es una unidad y cómo la suma de éstas genera a su vez nuevas unidades. En la propuesta se ordenan principalmente por el soleamiento, todas las aulas tiene la misma orientación.

La diversidad en la manera de construirse las elevaciones de la propuesta se debe precisamente a que sus lados son consecuencia de este proceso de materialización y adaptación climática.

Tanto la escala del edificio como su materialización buscan la humanización del espacio infantil sin recursos figurativos o de imagen. Los materiales se han escogido por sus cualidades constructivas y espaciales, como por ejemplo las lamas verticales pintadas haciendo referencia al colorido del Carnaval Vegano.


Liceo Boca de Lobo, La Vega, República Dominicana, 2009 (concurso)

PROYECTO
P. Piña y Asociados, Arquitectos.
Plácido Piña, arquitecto
Esteban González, arquitecto asociado al proyecto
Jennifer de la Mota, análisis de costos

Parque de las Flores... de noche





No es Londres, pero por algún lado tenemos que comenzar.... Parque de las Flores, La Vega.
José Joel (Martínez), fotógrafo

Málaga IV (2)





Ver
Málaga IV (1) (proyecto)